¿Irse o quedarse? He ahí el dilema.


Mi amigo Romrod colocó en Twitter el siguiente enlace a un reportaje que nuevamente, por no decir que constantemente, nos pone a pensar si el amor a la patria es más grande que el amor a uno mismo, a los hijos, a la seguridad personal.


Particularmente yo viví en México un año, solita, y me fuí sin trabajo y sin casa, aventureramente pues, y les puedo decir que cuesta mucho despegarse de las costumbres, el acento, la calidez de la gente (aunque los mexicanos son muy buenos en ese aspecto), la comida, pero sobre todo, en mi caso, de la familia (toda) que dejé aquí en Venezuela.


Fueron días de amargo llanto y jamás me imaginé llorar al escuchar el himno, escuchar a un venezolano o ver Sábado Sensacional por la televisión por cable (si...eso ni yo me lo podía creer), pero podía salir a las 3 de la madrugada sin problemas, nunca estuve nerviosa de que me robaran mi reloj o mi cadena (que saqué a relucir allá ya que aquí no se puede), salía todos los días en mi bicicleta a pasear sin el miedo de que me la robaran, todo eso es verdad. Pero entre la tranquilidad y la tristeza la balanza me tenía mareada.


Claro está, la mayoría de las veces digo que de haber sabido lo que sé ahora (cosas personales) no me habría venido ni a palos, sino nada mas en vacaciones, pero OJO y recalco el OJO porque yo estaba en una isla y la cosa allá es diferfente, tanto en gente, como en paga.


Luego viví unos meses en Miami, que aunque no es el clásico Estados Unidos pues si se pagan los impuestos parejos, ves que la gente ahí casi no es gente, que todo es muy frío, y que allá no se trabaja para vivir, sino que se vive para trabajar.

Obviamente no me mueve el lado maternal de defender a mis hijos porque no tengo, pero seguramente lo haría si los tuviera, pero me sentiría muy mal sabiendo toda la familia que dejaría aquí.


En fin que es un tema largo, complicado y muy personal.


Yo tampoco critíco al que se va (a menos que sea chavista y que pienso debería quedarse para que viva en carne propia su brutalidad) o al que se queda, pero aqui les dejo este artículo para que ustedes saquen sus propias conclusiones.

Y tú...¿te vas o te quedas?

5 comentarios :

Carilisve dijo...

Esa es quizá una de las decisiones más difíciles an los actuales momentos.
Actualmente, tengo más amigos (de esos amigos de verdad) residiendo fuera que en el país, y eso... eso si es complicado de manejar. Siempre te queda la duda, si se tomó o no la mejor decisión.
Por esas extrañas circunstancias de la vida, también me ha tocado residir en el exterior por cierto lapso de tiempo. Tres años en España, 1 año en México (también estuve allá y me encantó) y 1 año en USA (de verdad.. no me gustó).
Creo que esa experiencia le quita a uno el miedo a tomar la decisión, pero no te da la certeza de cuando tomar esa decisión.
En mi caso con familia, mucho más diícil decidir, pero de que lo he pensado.... ufff!!! infinidad de veces.
Saludos

Guso dijo...

Una vez escuché a alguien decir, que los sentimientos en los momentos donde hay que tomar decisiones serias y precisas, nos hacen débiles, en este caso es la cruel verdad... no puede ser que nos basemos en unas cuantas lágrimas o una nostalgia familiar para dejar de un lado nuestra propia seguridad, bienestar laboral y nuestra calidad de vida.
Nos podemos quedar en nuestra "amada tierra", pero por cuanto tiempo podremos permanecer completamente seguros en ella?

Saludos Qrio

Curiosa dijo...

Carilisve, pienso igual.
Guso, vívelo y luego me cuentas para qu eveas que NO es fácil como lo dices.

Rogvarok dijo...

No tengo el gusto de ser tu compatriota, pero creo que esta es una decisión que se aplica a cualquier persona en cualquier pais y en cualquier situación: irse o no irse, hacerlo o no hacerlo, vivir mi vida o la vida que me imponen...

Creo que lo más importante es vivir bien para si mismos, satisfechos de si mismos, no importando si vives en una isla, en una celda o en un paraiso...

un abrazo.

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er chepo dijo...

Yo tengo mas de 9 a#os que sali de Venezuela, sin nada solo con una maleta, y te puedo decir que aparte de lo dificil que es el estar apartado de la familia, la tranquilidad que te da el no tener que estar preocupado por tu seguridad, es algo que no tiene precio.
Vivo en Aruba y aunque estoy a 30 min de Caracas, es una diferencia muy grande, como si nos separara una gran pared, ya que no se puede viajar a Venezuela como uno quisiera (sobre todo la parte economica, es mas barato volar a Espa#a que para aca).
En fin al momento de decidir si dejas tu pais, tienes que estar muy claro que van a cambiar tus habitos de vida, y para los venezolanos en general es algo de por si dificil de hacer.
Saludos

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