SEMANA DIFÍCIL por Sandra L.

Estas líneas que hoy les dejó las escribió una amiga que es educadora. Su nombre es Sandra y me pareció tan interesante y verdadero su relato que quise exponerlo aquí.

_________________________________________________________________ SEMANA DIFÍCIL

No quisiera comenzar estas lineas sin dejar en claro que no pretendo ser pesimista ni derrotista al presentarles mi visión de lo que fue la semana que acaba de concluir. Simplemente, como siempre, quiero compartir con ustedes algunas ideas que han dado vuelta en mi cabeza y algunas palabras que se me han atragantado en mi garganta.

La semana que culminó el día de ayer (4 de febrero) fue terriblemente difícil. Con este régimen siempre hay espacios para mas abusos de poder, para mas servilismos, para mas alabanzas a Hugo I. ¡Si! A partir de esta semana Huguito dejó de ser el hijito de los humildes maestros barineses Hugo de Los Reyes y Gladys (creo que así se llama la ¿señora?) y nieto de Rosinés, para convertirse en el primero de una dinastía que, Dios lo permita, sea de una sola generación. Los poderes otorgados a Chávez con la Ley Habilitante y los honores rendidos ayer en Los Próceres certifican que Hugo quiere poder, quiere mandar, quiere decidirle la vida a los venezolanos, quiere ser el único líder político y quiere ser el motivo de todos los honores militares y civiles posibles.

Hugo se ha cansado de criticar a Carlos Andrés Pérez, pero lo secunda con esto de la Habilitante. Hugo les pide a su equipo de gobierno (ministros, gobernadores, alcaldes, senadores y demás animales del corral) trabajo a toda hora (hasta que trabajen en la madrugada), pero contradictoriamente les quita el trabajo a los asambleístas porque si él es quien aprobará las leyes ¿para que queda la Asamblea Nacional? ¡Yo si se! Para aplaudir a Hugo I como focas de un circo.

Un año y medio (supuestamente) es el tiempo estipulado para que Hugo apruebe una cantidad de leyes que nos cambiará la vida. No hace falta tener un listado detallado de lo que aprobará, pero el pasado inmediato nos indica que viviremos según “el evangelio de Hugo”. Dicen que hay aspectos de la vida nacional que no pueden ser decididos por una Ley Habilitante. Jajaja…Pero ¿acaso Hugo I nos pedirá opinión para cumplir sus caprichos? ¡Sabemos que no!

Y prueba de ello es la manera como comenzó su “Reinado Habilitante”: con una ¿marcha del pueblo? y desfile ¿cívico-militar? en Los Próceres para celebrar los 15 años de la intentona del 4 de febrero, fecha que los chavistas han identificado como el inicio de la revolución bolivariana y como la 2ª fecha histórica de la Independencia de Venezuela (la 1ª es la del 24 de junio, Batalla de Carabobo). ¿Qué tal?

Pero el desarrollo de las actividades de ayer reflejaron que Hugo I lo que quiere es un día para ÉL, un día para el rey del país.

Y yo me preguntaba ¿cómo se sentirán las madres de los soldaditos que fueron llevados a la calle ese 4 de febrero del 92, que no sabían a qué carajo se enfrentarían y que cayeron muertos por estas calles?, ¿cómo se sentirán los familiares de los cientos de personas que cayeron muertos víctimas de los tiroteos y que nada tenían que ver ni con Carlos Andrés ni con Chávez? ¡Para ellos no es día de celebración! Es día de dolor, llanto y muerte.

También me preguntaba ¿qué sentirán los militares (no importa el rango) que, lejos de servir a la Patria (como ellos mismos dicen), están sirviéndole a Chávez?, ¿eso es lo que ellos aspiraban cuando se inscribieron en la Academia Militar?. ¿Se sentirán orgullosos del “papelón” que están haciendo?, ¿será que el dinero que están ganando servilmente les reconforta, les proporciona paz y felicidad? Y con ese festejo del 4 de febrero ¿será que los militares piensan que ellos también pueden dar un golpe de Estado para ser homenajeados dentro de 10 o 15 años? Prefiero no responder a estas preguntas… “saquen sus propias conclusiones” como dice el periodista Miguel Angel Rodríguez.

Pero estos sucesos (Habilitante y 4 de febrero) parecen que abarcan solo la vida política del país. Pero yo creo que van mas allá y son sólo síntomas de lo mal que estamos.

Por ejemplo, en Educación hay síntomas claros de descomposición.

Esta semana un suceso y varios relatos sacudieron mi vida; tan fuerte fue la sacudida que llegué a deprimirme por primera vez en mi vida (quienes me conocen saber que yo no me deprimo… me molesto o me entristezco, pero no me deprimo). Les cuento por partes.

El miércoles recibí la noticia que un alumno del PIO-USB se había suicidado. Un joven de 16 o 17 años decidió (conciente o inconcientemente…no lo se) ponerle fin a su vida. Esto, no sólo impactó a sus compañeros de curso, sino a muchos de los profesores del PIO. Y digo “muchos” y no “todos”, lamentablemente, porque así fue. No todos los profesores sintieron la muerte de este joven; algunos profesores fueron fríos e indiferentes ante la muerte de un estudiante…Uno de los docentes pregunto “¿y ese muchacho es alumno mio?” como si lo realmente importante fuera su protagonismo de profesora y como si los estudiantes valieran en función de ella. Un docente no puede ser indolente; ciertamente tiene que ser equilibrado y controlar muchas veces sus emociones para darle fortaleza a los adolescentes, pero no puede ser indiferente ante el dolor ajeno, no puede voltear la cara y fingir que nada pasa... como dijo la misma profesora “la vida sigue”. Las frases pre-elaboradas sirven hasta para insultar a la vida…

Pero lamentablemente tenemos muchos docentes indiferentes y por eso estamos como estamos, por eso las escuelas y liceos se han vuelto cárceles, ratoneras y antros de droga-alcohol-prostitución. Han visto como las instituciones educativas se han deteriorado y no han hecho nada para frenar la descomposición. Y eso lo sabe Hugo Chávez y sus seguidores, por eso la revolución bolivariana avanza…

Pero les sigo contando. La muerte de mi alumno me permitió sentarme a conversar con sus compañeros de curso y en esa tarde de conversación los muchachos pudieron desahogar sus sentimientos en relación a cómo funcionan sus liceos. Algunos lo hicieron a manera de chiste, otros a manera de crítica, otros con tristeza e indignación, pero todos hablaron de los vicios, sinvergüenzuras, inmoralidades y anarquías que viven en sus liceos; si acaso 2 o 3 estudiantes se refirieron a algún profesor o profesora que trabajaba o daba bien su clase o los trataba bien.

¿Qué me reportaron? Colegios donde no hay director y si nombran a alguien, esa persona dura 1 o 2 semanas ante las presiones de los alumnos-malandros-bandas que dominan la institución. Profesores que cuando aplican exámenes no los corrigen y le colocan 18 a todos los estudiantes para que no le exijan repetición de pruebas. Profesores que sólo dan 2 o 3 temas en todo el año y todos los años porque no se saben mas nada. Profesores que asisten a liceo sólo a firmar, no trabajan, no dan clase (esto no es nuevo, pero se ha generalizado). Estudiantes que ante un profesor medianamente exigente, lo acusan de acoso sexual o maltrato físico.

Pero a este reporte de mis alumnitos se une la confidencia de una profesora, amiguita mía, ex alumna mía del Pedagógico (y esto me llena de orgullo), que tiene que llegar a limpiar sus salón de clase porque lo consigue lleno de pipí y pupú, producto de los estudiantes de la Misión Rivas que funciona en las noches en su liceo. Además debe lidear con alumnos de 17 años en 7º grado que, a pesar de haber repetido ese grado 3 y 4 veces, siguen raspadísimos y nos les interesa aprender porque “mi comandante Chávez me va a pasar”. Como si esto fuera poco, mi amiguita sabe que muchos de sus alumnos provienen de familias donde impera el alcohol, la droga y la prostitución; o algunos de sus alumnos son “el marido” de su propia madre o son “la mujer” de su padre o su padrastro.

O sea estamos ante una población estudiantil y, en consecuencia, ante una sociedad que decidió o no les quedó otra manera de vivir sino “contra natura”, donde no hay valores, no hay principios, no hay respeto a la dignidad humana, donde no hay aspiraciones de ninguna naturaleza, donde ni siquiera valoran la vida.

Otra amiga me reportaba que en su liceo los estudiantes, para que le adelantaran las vacaciones de Carnaval desde hace 2 semanas, decidieron llevar gasolina a la institución para “pegarle candela”. ¿Qué tal?

A mas de una persona que lea estas lineas les parecerá exagerado lo que les cuento. ¡NO! Es la pura verdad y, estoy segura, es mas dura y cruel si la vivimos directamente en un liceo. También se preguntarán ¿dónde están las autoridades de las escuelas? Allí hay de todo: gente indiferente, gente que pide reposo para no deprimirse, gente que decide no meterse para no salir perjudicado o para defender su vida, o gente que pone a riesgo su vida (de estos últimos hay poquíiiisimos, se los aseguro).

Pero también se preguntarán ¿dónde está el Ministerio de Educación? Pues, construyendo el Socialismo del Siglo XXI y al hombre nuevo (¿cuál será el modelo de hombre nuevo? ¿El Ché?, ¿Fidel Castro?, ¿Hugo Chávez?...¿cómo se come todo esto?).

No quiero desanimarlos con mi relato y mis reflexiones. Al contrario, les quiero decir que ahora es cuando debemos hacernos fuertes y prepararnos (psicológicamente, física y académicamente) para hacerle frente a este ¡horror! Estoy convencida de que lo peor es no hacer nada. No importa si de 100 personas con las que hablamos, logramos concientizar o preocupar a 2 o 3. Esas 2 o 3 personas serán multiplicadores de nuestro mensaje. Mas vale sembrar en un buen terreno chiquitico que en una hectárea chimba.

Creo que el trabajo duro-intenso-arduo-sin descanso debemos hacerlo con los jóvenes; ellos están muy confundidos y desorientados, pero se disfrazan de apáticos y desinteresados. Si nosotros los adultos somos un buen modelo a seguir (buen modelo por lo educados, pulcros, sensibles, preocupados, trabajadores, responsables, simpáticos, estudiados), estoy segura que seremos una fuente de motivación para los jóvenes. Es necesario mostrarles otro mundo donde los valores primordiales sean el estudio (sin chuleta), la educación (no bolivariana ni robinsoniana ni cubana), el conocimiento-el saber (basados en el desarrollo de la inteligencia), la comunicación (sin insultos ni groserías), la amistad (sincera, sin intereses), la felicidad (verdadera, no ficticia)… LA VIDA.

2 comentarios :

Roberto dijo...

Una de las cosas mas ironicas del mundo, es que nos hablan de "ley de contenido" y la realidad esta alli, a la vuelta de la esquina

Lamentable, definitivamente

Saludos

Dr. Bob

Lindisima dijo...

Parece mentira pero es así los sentimientos andan revueltos, viviendo una total incertidumbre, aveces no quisiera pensar, para no atormentarme más, besitos para ti.

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