Late News y El Canalla

  • Mucho trabajo.
  • Poco tiempo.
  • Muchas satisfacciones.
  • Algunos contratiempos.
  • Planificaciones de salud.
  • Pocas horas de sueño.
  • Mucho cansancio.

Así ha sido mi vida desde hace una semana.

En todos éstos días no he podido dar cabida a mi asombro al ver:

  • Como en el Metro parecemos animales cuando antes éramos gente civilizada.
  • Como los "huele pega" de Sabana Grande se las ingenian con lo que dejan los mimos para ellos también hacer de las suyas pidiendo limosnas.
  • Como un "puestecito" le hace creer a los "niños" que son adultos y se las saben todas...
  • Como con una sonrisa cambias el mundo.
  • Como tu actitud cambia en un segundo tu día entero.
  • Como puedes aprender y aprender y aprender sin dejar de maravillarte.
  • Como se tarda el "Freaking" Metrobus por las noches, las mañanas o a toda hora, y justo cuando andas mas apurado (aunque tengas todo el tiempo del mundo para llegar temprano)
  • Como "montarte en un carrito por puesto" marca la diferencia entre llegar bueno, sano y con todo lo que tienes encima, a salir ROBADO.
  • Como no se puede salir con tranquilidad o paz en esta país que se lo está llevando el diablo.
  • Como el tiempo es relativo. Una hora de esperar el metrobus es desesperante, pero una hora mas de vida para un enfermo es determinante (OJO: no es mi caso).
  • Como ve la gente de raro a quien no aparente la edad que tiene.

En fin, un nuevo mundo se abre cada día si estas dispuesto a dejarte llevar y verlo todo con ojos nuevos.

Bienvenido sean los sacrificios para hacer que los planes a largo plazo se conviertan en planes a corto plazo.

AMÉN!!!

P.D.: Escuchar a una secretaria engreída decir con sifrinería: "Es que ésta impresora es la que sirve porque usa papel de forma CONTIGO" (es papel de forma contínua).........NO TIENE PRECIO!!!!

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El canalla

Aunque la palabra resulte un poco fuerte, todos hemos tenido un canalla en nuestras vidas (el diccionario lo define como “Persona despreciable y de malos procederes”). Se trata de la persona que más intenta destacar mientras somos adolescentes, cuando luchamos para cimentar nuestras identidades, nuestros sueños, nuestro lugar en el mundo. Entonces, nos asaltan las dudas sobre lo que debe hacerse, y de repente, ahí está el canalla: él es siempre el líder, el que se cree más atractivo, más inteligente, más capaz de enfrentar los desafíos del futuro.

Para mantenerse en esta posición, ataca nuestra autoestima: quiere hacernos creer que somos feos y sosos, que no tenemos futuro, y que todos deberíamos vernos reflejados en él y en su manera de liderar la pandilla del barrio (o del edificio, o de la urbanización). En el caso de los chicos, normalmente se impone por su fuerza bruta o por comportarse como un “listillo”, como si supiese más que el resto del mundo. En el caso de las chicas, es siempre la que parece atraer las miradas de todos los hombres, ser invitada a todas las fiestas, y estar siempre más elegante.

El canalla (tanto femenino como masculino) nos mira con cierto aire de superioridad, y procura dictar las normas del grupo. Sin duda, su conducta nos intimida, no sabemos qué hacer, y terminamos dejando que nos guíe durante algún tiempo. Aunque no lo sepamos, le estamos dando al canalla el poder que no tiene ni merece, y éste será el único momento de su vida en el que su luz llegará a brillar, efímera. Pero esto forma parte de nuestro aprendizaje, pues mediante este proceso desarrollamos nuestras defensas para el futuro.

Y crecemos. Poco a poco, cada uno va tomando sus caminos, el grupo de la adolescencia se disuelve, y el canalla desaparece, aunque sigamos conservando su imagen de belleza, sabiduría, liderazgo, elegancia, fuerza y superioridad.

Todos nosotros, durante este importante rito de pasaje que es la adolescencia, pusimos a prueba nuestros valores fundamentales... a excepción del canalla. Mientras sufríamos el desprecio, la inseguridad, o la fragilidad, él se mantenía al margen: a fin de cuentas, ¡era nuestro(a) líder! No tuvo que atravesar las difíciles y amargas horas que los demás vivimos ciertas noches en vela y tantos días de lluvia.

Cierto día, una vez adultos, se nos ocurre reencontrar a nuestros amigos de juventud. Organizamos una reunión, generalmente en un restaurante, adonde todos acuden con sus mujeres o maridos. Nada mejor que sentarse a una mesa con buenos platos y buen vino, y recordar un poco los años en los que se forjaron todo lo que somos hoy.

El canalla aparece, normalmente también casado(a). A todos nos interesa saber cómo le ha ido en la vida: aún existe cierta fascinación y deslumbramiento por esa actitud de plena confianza en sí mismo. ¿A dónde llegó ése a quien envidiábamos y admirábamos secretamente?

La primera sorpresa es que el canalla no llegó a ninguna parte. Mejor dicho, pudo dar un paso, o dos, con cierto éxito, pero inmediatamente la vida fue implacable con su arrogancia: el mundo de los adultos es bastante diferente de aquél en el que vivimos nuestra juventud.

Pero al canalla aún le resta un último refugio: su grupo de la adolescencia. Y como piensa que el mundo no giró durante este tiempo, quiere revivir sus momentos de gloria. Al principio de la cena, parece que volvemos al pasado, pero muy pronto comprendemos que él fue apenas un instrumento para que pudiéramos crecer. Después de algunos tragos de alcohol, vemos al canalla replegado, intentando probar una fuerza que ya no existe, pensando que aún creemos que sigue siendo el líder de todos nosotros.

Nosotros sonreímos, confraternizamos con todos, pagamos la cuenta, y salimos con la impresión de que el canalla tomó el camino equivocado. Pensamos: “Esta persona lo tenía todo para que le fuera bien en la vida, pero no lo consiguió”.

Todos nosotros hemos tenido un canalla en nuestras vidas. Menos mal.

Paulo Coehlo

11 comentarios :

El loco dijo...

Mi querida curiosa...nos pusimos de acuerdo en el Jueves de reflexiones...estoy en lo mismo por esta semanas
Te mando un gran abrazo

Siry dijo...

Es curioso como logras dar hilación tan perfecta en todos tus post, eres admirable amiga, aprendo curioseandito.

Miguel Pinto dijo...

Como dicen por allí: Afuera también hay una vida que nos está esperando.

Muy importantes todas tus reflexiones, no podía esperar menos de ti, te admiro por tu claridad de pensamiento, por tu manera tan clara de ver las cosas y concientizarlas, y por tu manera de escribirlas, y además en general por como te conozco.

Todo lo escrito aquí es muy cierto, pero lo que yo mismo puedo constatar, es que ni remotamente tu representas la edad que tienes.

¿No será que tú tienes tu propio retrato de Dorian Gray detrás de la puerta de tu habitación?

¿O será que descubriste el elixir de la eterna juventud?

Any way si lo puedes compartir pues seremos todo oídos.

Tómate tu tiempo, nosotros te esperaremos encantados.

Un abrazo fuerte para que te rinda durante la ausencia.

Ale Calcines dijo...

Pa'lante es pa'allá así que no se enrolle y siga a su paso que va bien, un beso y saludos desde por aquí

Nostalgia dijo...

tu lista es escalofriante :(
creo que por eso me fuí de Caracas...la gente vive amargada, llevandose a todo el mundo por delante....
me alegro que haya excepciones (como tú)
besos ♥

Brisa dijo...

Hola curiosa, tiempo sin poder leerte, te extrañaba...
Dos cosas muy muy ciertas: A este país se lo está llevando el diablo meesmo,
Y tampoco tiene precio escuchar a tu secretaria decir que no imprime el memoradum por que no puede abrir el gol (léase word)
Ánimo que el que persevera vence y los buenos somos mayoría.

¡¡¡PrInCeSs!!! dijo...

Ma encanto la reflexion que pusiste y me senti muy identificada sobre todo porque yo estoy en esa etapa, en mi caso hay 2 personas asi, a una la expulsaron de la escuela y aun los ultimos dias no cambio, incluso llege a sentir lastima por ella. Excelente, como siempre.

El Buhonero Venezolano dijo...

No los olvido. Me nutro y aprendo de todos a quienes leo y respeto. Tengo la necesidad hoy de que esten presentes en la intimidad de mi ser, aunque no comente, abrazos...

Natisla dijo...

La reflexion fue excelente!! lo de la secretaria y su papel contigo, esa era chavista (movilnet, CONTIGO siempre) jajaja... lo del canalla. Primero me hiciste recordar a mi abuela que cuando veia las novelas se sulfuraba y decia "ese es un canallaaaa!" y si, estamos rodeados de canallas, canallas que son canallas con otras personas, canallas que lo son con todo el mundo, y gente canalla que lo son solo con nosotros... yo me deje de complicaciones y me aleje de todos los canallas en general :P

jesus maury dijo...

encontré este blog por casualidades de la vida, colocando nokia 6265 en blogalaxia comencé a leer una historia tuya sobre un vestido casi transparente que te colcaste, quise continuar pero aun no lo encuentro por aqui.,. lo cierto es que tus reflexiones estan entre comicidad y mucho verismo, cada uno aporta su grano de arena para construir y destruir este mundo.. está chevere el blog.. saludos!!

La LLama Violeta dijo...

A ESTO LE LLAMO UN SUPER POST...

TRANQUILA, TOMATE TU TIEMPO... EL MUNDO ANDA LOCO NO TE DEJES LLEVAR POR EL... jejeje...

CHAMA EO DEL CANALLA ME TRAJO TANTOS RECUERDOS Y QUE VERDAD ES... TODOS HEMOS TENIDO UNO... Y NOS ALEGRAMOS DE HABER ESTADO DEL OTRO LADO DEL CUENTO...

SALUDOS AMIGUITA... UN BESITICO...

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