Esta es la historia de Teresa.
A Teresa la contrató una empresa ofreciéndole buen sueldo, buen cargo y una oficina a estrenar.
Con el paso de los días a Teresa le dijeron que su sitio de trabajo aún no estaba listo y que había que esperar, y que mientras tanto la capacitarían en otro sitio para que llegara con "todos los hierros" a la inauguración.
Pasaron los meses y cada vez le ponían a Teresa más y más excusas del por qué si oficina aún no estaba lista, y pusieron a la pobre Teresa a rodar por cuanta sucursal había de dicha empresa con la excusa de "capacitarla".
Empezó por aprender, luego cubriendo reposos post parto, también reposos médicos varios (aún cuando la misma Teresa estaba enferma y no decía nada).
La colocaron en muchas oficinas donde le hacían notar feacientemente que ESAS oficinas no eran la suya.
La pobre Teresa empezó a "achicolapalarse" y cada día le estaba dando flojera el saber que no sabía a donde la enviarían a trabajar ese día, o esa semana, o ese mes.
Empezó a entrenar personal nuevo, luego pasó a cubrir vacaciones de compañeros de otras oficinas.
Un día Teresa habla con su superior y le expone que tiene tiempo enferma y que fué al doctor, se hizo unos exámenes y voilá...necesita una operación urgente.
Su superior no tiene ningún problema y la apoya, pero...tiene que hablar con el "papá de los helados", el Gerente General.
Teresa piensa que está bien porque el tipo es pana de todos y muy amable.
CRASO ERROR!.
Teresa le expone su caso al Gerente y éste sin casi dejar que Teresa terminara de hablar (y sin considerar que la pobre Teresa no tiene ni donde poner la cartera en cada sitio a donde la mandan) le dice que ELLA va a tener que RECONSIDERAR el trabajo en esa empresa...
Teresa en shock, le explico al Gerente, que evidentemente no conocía bien, que el caso no es tan complicado pues la recuperación es rápida, pero Teresa no sabía que el Gerente tenía otros planes para ella...
Él quería que Teresa ocupara el lugar vacío DE CADA EMPLEADO que se fuera de vacaciones ese año y alegó que su oficina estaba muy lejos de ser inaugurada.
Teresa termina la conversación absurda e ilógica en completo shock y va a llamar a su superior quien se quedó igual de "lelo" que ella y que no puede creer esa reacción del Gerente.
Teresa pasa toda la tarde con el llanto en los ojos y la impotencia en la garganta, y sólo rompe a llorar en pleno metro bus y al llegar a su casa.
La pobre tonta de Teresa no entiende que el sacrificio y la lealtad no le importan a ninguna empresa cuando son ELLOS los que pierden una ficha de ajedrez que llena espacios tan convenientemente.
Ahora Teresa no sabe que hacer. Esta harta de una empresa donde le dicen como peinarse, vestirse, pararse, hablar y casi hasta pensar. Ella creía que esos sacrificios habían valido la pena, pero se dió duro contra la asquerosa realidad...NADIE VALORA NADA! .
Teresa aún, a esta hora, me llama y me dice que no sabe si operarse, aunque el dolor ya es inaguantable. No sabe si irse, aunque con el seguro de esa empresa es que puede operarse pues no tiene el dinero.
Mientras la pobre Teresa llora, sabe que en el otro lado de la ciudad un Gerente sin corazón y bien sano está planificando un despido indirecto o un próximo empleado para SU oficina. ESA oficina que Teresa tiene esperando por 4 meses.
Esta es la historia de Teresa, pero puede ser la tuya también, incluso puede ser la del chingado Gerente si algún día le toca un jefe como él mismo (ojalá!).