Los 10 años de Facebook y cómo ha influído en mi vida


Abrí mi cuenta en Facebook en el 2008, toda una novedad que me permitió expandir la búsqueda de mis excompañeras de clases, toda una odisea para ese entonces.

Gracias a Google y Facebook pudimos reunirnos 20 años después, y luego de eso mantenernos en contacto con aquellas que ya vivían en otros países y con las que se fueron luego.

Cada actualización es para mí una invitación a mantener esa amistad, a estar más cerca de mis amigos de otros países, de mis familiares que ya no viven aquí.

Sí, Facebook es MUY chismoso. En esa insistencia de mostrar lo que no debe es que ha perdido a mucha gente, no todos se conectan todo el día, no todos escriben siempre por ese temor de aparecer donde no deberían, sin embargo, yo bendigo cada día la modernidad que me permite tener cerca a mi gente que tengo lejos.





Mi forma de uso es muy distinta a la de muchos, seguramente. De hecho, tengo dos cuentas. Una sólo para amigos cercanos y familia. Otra, para los panas virtuales y reales. En ambas, leo sobre sus vidas y lo que quieren compartir. En una me desahogo y comparto más que en la otra. Me río de sus chistes, muero de rabia con el spam por sus juegos, lloro con sus tristezas y siento que están aquí al lado, aunque el huso horario nos diga lo contrario.

Seguramente vendrá algo luego de Facebook, en vista de que cambian tanto y mucha gente le tiene idea a su política de "privacidad". Yo espero que sea algo mejor, que sea algo que nos permita seguir estando en contacto sin importar si aquí hace calor y allá está nevando.

Mis amigos allí son amigos de verdad, no los colecciono o agrego buscando algo.

Ya sea que tu experiencia sea igual, parecida o muy distinta a la mía, celebremos los 10 años de esta red social que unió familias y amigos, y que en realidad no es culpable de los divorcios y los rompimientos - es la gente, señores.

Si quieren ver lo mejor de sus cuentas, pueden hacerlo en este enlace: facebook.com/lookback


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