viernes, 15 de febrero de 2019

¡Paren el spam que me quiero bajar!

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¡Paren el spam que me quiero bajar!


En estos días me comentaron de un famoso personaje en el Marketing que recomienda abordar a los seguidores via mensaje directo para ofrecer sus servicios. Es decir, tal como se hacía por allá por el 2009-2010 en Twitter.

Una vez que alguien te seguía, enseguida lo bombardeabas con un mensaje de bienvenida que tenía todo menos espontaneidad mientras le decías lo feliz que eras de que te siguiera y que tú hacias esto, eso, aquello y lo otro.

¡Un vil spam autombomo!

Creí que ya habíamos pasado ese tiempo, pero ya veo que no es así. ¿Será que eso que escribe y habla en sus charlas sobre el Inbound Marketing lo lee de caletre y ya? Creo que sí.

Para los que no saben, el Inbound Marketing, en dos platos, es el arte de que los usuarios de internet conozcan y consigan tu producto sin tú tener que estar bombardeándolos por DM/Mensaje Directo/Menciones.

Pongámonos en el lugar del usuario.

¿Te gustaría que alguien a quien recién sigues o recién le comentas un post te saltara con propaganda de lo que hace o vende? No lo creo.

No voy a negar que muchos pueden estar interesados en lo que una marca o servicio ofrece, pero es muy distinto cuando es el usuario el que pregunta a que cuando el usuario es bombardeado sin haberlo pedido. Generalmente, eso termina en un doble check/leído y seguido de largo porque no le interesa.

Muy distinto es también cuando, en busca de más personas que sepan quién eres, vas buscando entre etiquetas y posts a aquellas personas interesadas en eso que tú ofreces. Si el post es específico esa mención con el ofrecimiento no estaría de más. Incluso el mensaje directo. De otro modo, es vulgar propaganda intrusiva.

En un momento en que cada vez tenemos menos tiempo y no queremos seguir a todo el mundo en las redes sociales, necesitamos generar comentarios, enganche y crecer en usuarios leales. No necesitamos volver a 2009-2010 en donde bombardear por DM era una práctica usada, trillada, aburrida y cansona. ¿No les parece?

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